Los seguros de vida y salud complementarios son los que cubren los gastos que tu plan base no incluye: hospitalizaciones graves, atenciones ambulatorias frecuentes, copagos altos, tratamientos catastróficos (cáncer, UCI prolongada). Lo que isapre te cobertura al 80% suele dejarte con copagos que en patologías graves se vuelven impagables.
Un seguro de vida bien dimensionado le da a tu familia 2-3 años de ingresos en caso de fallecimiento. Para padres con hipoteca activa, la regla suma: 24 meses de ingreso + saldo hipotecario. Y los accidentes personales cubren situaciones del día a día que la mutual y la salud común no abarcan (lesiones fuera del trabajo, accidentes en deporte, etc.).
El seguro de invalidez es de los menos contratados pero más críticos: si pierdes capacidad laboral por enfermedad o accidente, te paga una renta mensual durante el período de invalidez. Para profesionales independientes sin AFP robusta, es prácticamente obligatorio.